Movimiento para una vida más plena
- Paula Núñez

- Feb 27
- 2 min read
Entrenamiento en población adulta mayor
El envejecimiento conlleva cambios naturales a nivel físico, cognitivo y emocional. Con el paso de los años es común observar disminución de la fuerza muscular, alteraciones en el equilibrio, pérdida de movilidad y menor tolerancia al esfuerzo. Sin embargo, estos cambios no implican una pérdida inevitable de autonomía.

La evidencia científica respalda el ejercicio físico regular como una de las herramientas más eficaces para promover la salud, la funcionalidad y la calidad de vida en la población adulta mayor.
¿Por qué el entrenamiento es tan importante en el adulto mayor?
El ejercicio actúa de manera integral sobre los diferentes sistemas del cuerpo, contribuyendo a:
Mejora de la fuerza y la masa muscular
El entrenamiento de fuerza ayuda a contrarrestar la pérdida de masa muscular (sarcopenia) asociada al envejecimiento, facilitando actividades cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras o cargar objetos, lo que impacta directamente en la autonomía.
Prevención de caídas y lesiones
El trabajo de equilibrio, coordinación y control neuromotor reduce significativamente el riesgo de caídas, una de las principales causas de lesiones y pérdida de independencia en esta etapa de la vida.
Salud cardiovascular y resistencia al esfuerzo
La actividad aeróbica mejora la eficiencia del sistema cardiovascular, favorece la circulación y permite realizar actividades diarias con menor fatiga.
Mantenimiento de la movilidad y la postura
Los ejercicios de movilidad y flexibilidad contribuyen a conservar los rangos articulares, disminuir la rigidez y mejorar la postura, aumentando la comodidad al moverse.
Beneficios cognitivos y emocionales
El ejercicio regular se asocia con mejoras en el estado de ánimo, reducción del estrés y estimulación de funciones cognitivas como la atención y la memoria. Además, el entrenamiento en espacios compartidos favorece la socialización y el bienestar emocional.
Recomendaciones generales de actividad física
Las guías internacionales sugieren para adultos mayores:
Actividad aeróbica moderada al menos 150 minutos por semana (caminar, nadar, bicicleta estacionaria).
Entrenamiento de fuerza 2 a 3 veces por semana, enfocado en los principales grupos musculares.
Ejercicios de equilibrio y coordinación de forma regular.
Incorporar rutinas de movilidad y flexibilidad para complementar el entrenamiento.
La clave está en que el ejercicio sea progresivo, adaptado a las capacidades individuales y supervisado por profesionales.
Más allá del ejercicio:
el valor del acompañamiento
Mantener una rutina activa es más fácil cuando se cuenta con un entorno seguro y motivador. Programas estructurados que integran fuerza, resistencia, equilibrio y movilidad permiten que la persona adulta mayor se sienta acompañada, confiada y motivada a mantenerse en movimiento.
En Gold’s Gym Costa Rica, el entrenamiento para adultos mayores se concibe como una herramienta para mejorar la calidad de vida, promoviendo un movimiento seguro, consciente y funcional, adaptado a cada etapa y necesidad.
El ejercicio no busca rendimiento ni exigencia extrema, sino bienestar, autonomía y disfrute del movimiento.
Mantenerse activo es una de las decisiones más importantes para envejecer con salud, confianza y vitalidad.
Maria Jesús Rodriguez
Coach Gold´s Gym Irazú




Comments